sangre-pintura-o-zumo%ef%80%a5
¿Sangre, pintura o zumo?

 

¿QUÉ DEMONIOS ES LA VERDAD? PARTE I

¿QUÉ DEMONIOS ES LA VERDAD? PARTE II

Es un poco difícil resumir en un post las consecuencias que tiene el creerse poseedor de la verdad, pero lo cierto es que la humanidad “hemos” perpetrado y “seguimos” perpetrando (porque TODOS formamos parte de ella) verdaderas barbaridades y escarnios en nombre de la verdad…

Antes de continuar es importante distinguir un par de cosas:

Por un lado está el dilema sobre la verdad a nivel epistémico, la discusión abstracta sobre el tema, vamos… Por otro lado, y casi más importante aún, es el ejercicio cotidiano de “la verdad” que es lo que se encuentra de una forma velada y escondida tras frases como : “las cosas son así” “es lo que hay”, “es la voluntad de…”, “la vida es así”… verdades instauradas, institucionalizadas… del día a día, cosas dadas por supuestas, y que, sin embargo, pasan desapercibidas a simple vista… cosas tildadas como razonables y razonadas… como las normas, que están asumidas como verdad de algún modo.

La verdad, en ocasiones, es un concepto muy limitante porque confronta lo que es con lo que no es, lo que se considera verdadero con lo que no lo es… y aunque no fuera limitante lo hacemos limitante por la actitud obcecada de llevar la razón o batir al contrario, tanto que a veces uno olvida que la dialéctica podría ser una vía de conocimientos, si uno no se perdiera en acaloradas discusiones… y el mejor ejemplo de la discusión por la discusión se ve en los debates políticos de hoy en día… (pero ese es otro tema)

Hay una finísima línea entre la sana curiosidad y la ansiedad “por saber”… y es que tal vez no sepamos vivir en las preguntas (como decía Rilke) sino que buscamos compulsivamente respuestas… no toleramos la incertidumbre… la necesidad de detener esta ansiedad de búsqueda para acomodarnos, nos impulsa a establecer la información que nos conviene (de forma útil o adaptativa) para el momento, para el caso concreto… y si el discurso funciona, pasa a formar parte de nuestro repertorio mental. Una vez más, en este caso, tal vez el foco de atención habría que ponerlo en tratar la ansiedad más que en saciar la necesidad de respuestas…

Volviendo a la reflexión abstracta… tal vez en vez de plantearnos directamente si existe la verdad, sea conveniente preguntarnos: ¿son las verdades absolutas o temporales?, porque la respuesta puede aportarnos mucha luz sobre el asunto, puede ser incluso el kit de la cuestión. Y esto es así porque muchas veces utilizamos este concepto de verdad como algo universal e inamovible sobre lo que construir encima.

Así, a bote pronto y sin entrar en valoraciones, hay dos fuentes nada desdeñables y contrapuestas que proveen verdades absolutas y son:

Por un lado está el ejercicio de la fe y la creencia , el ejercicio de la fe en el sentido más estricto y restrictivo… ese que, como tal, deja fuera la responsabilidad individual del cuestionar y cuestionarse sobre aquello que uno cree. Los mecanismos por los cual uno puede cuestionar y cuestionarse es otro tema aparte pero, si no hay cuestionamiento, la creencia se queda como un todo inmóvil… fosilizada, encerrada, sin posibilidad de revisión ni renovación… y por tanto, en contradicción con el discurrir de la vida misma, que se mueve y cambia…

Por otro lado está la ciencia mecanicista o la actitud cientificista, que no la ciencia en su conjunto y para nada la actitud científica. Esta, en la primera parte del enunciado, es la creencia absoluta (volvemos a la creencia) de que es posible encontrar respuestas exactas y verdades universales y duraderas a través de métodos estrictamente empíricos. La propia historia de la ciencia nos provee de paradigmas científicos (modelos que explican los fenómenos) que cambian, evolucionan y son sustituibles y temporales… fagocitando y diluyendo su propia concepción absolutista.

Así pues, si ninguno de los dos es un método perfecto en tanto que absoluto, ¿qué nos queda?… Filosóficamente hablando, me parece muy interesante “sacar a la palestra” un par de propuestas de concepciones sobre la verdad mucho menos restrictivas, a ver que pasa…

Por un lado, haciendo un ejercicio de síntesis, he aquí un compendio de pensamientos filosóficos que abarcan desde el budismo, filosofía platónica etc resumidos, simplificados (tal vez demasiado) en una sola idea:

La verdad no es un fin sino un camino que consiste en descubrir los engaños (por ejemplo de nuestros sentidos) es cuestionarse, abandonar el juicio y la opinión y en vez de centrarse en la propia búsqueda de la verdad, ir eliminando lo que tiene apariencia de verdad y no lo es, encontrando, de esta manera, pequeñas luces en el camino… De tal manera que, matizando y volviendo a la “verdad personal”, a la de cada uno a nivel individual, esta es transitoria y supeditada a los estadios y fases en la evolución personal de cada cual… y cada cual que evolucione en la dirección que considere más oportuna… por poner un ejemplo, es como cuando uno se hace mayor y tiene la sensación de saber más (o menos, eso depende de cada uno) de lo que sabía años atrás… Pero no hablo del hecho en sí sino de dicha sensación, utilizada aquí para ilustrar el concepto de estadio o fase de la evolución individual de cada uno…

La otra propuesta es una tendencia explicada por la filosofía de la ciencia:

Mientras que en la etapa de la física mecanicista, el objetivo de la ciencia era encontrar la verdad, dicho objetivo se ha visto desplazado gracias a rescatar un concepto de antaño utilizado en astronomía, más acorde a las limitaciones encontradas en el modelo anterior, y es el llamado “salvar los fenómenos”. Y para no liarnos demasiado e ir al grano, esto viene a decir que la ciencia debe construir teorías que provean de una descripción lo más aproximada posible de los aspectos y fenómenos observables. Es lo que se conoce como “teoría de la adecuación empírica”, cuyo representante es Bas Van Fraassen. La ciencia se guía por la adecuación empírica de las teorías no porque sean verdad (un ejemplo de esto es la teoría calórica). Una teoría es adecuada empíricamente si lo es en el pasado, presente y futuro (si explica el fenómeno en todas esas condiciones temporales). De todas las hipótesis y explicaciones posibles se elije la mejor de acuerdo a estos términos, en lo que se hace llamar “IBE: inference to the best explanation” o “IME: inferencia a la mejor explicación” en español (para más información léase sobre “constructivismo empírico”).

Dicho lo cual… no significa que no exista la verdad, no significa que no se pueda llegar a ella, pero tampoco significa que exista y que se pueda llegar a ella, tal vez se pueda o tal vez no, tal vez cada vez estemos más cerca o más lejos, pero lo que significa este escrito, y a donde quiero llegar, es que no nos perdamos en las formas, lo importante es seguir dándole salida a la curiosidad natural, siendo cauto, sin limitarse y cerrarse en teorías pero limitando nuestra propia opinión, y sobre todo, entendiendo las consecuencias de abrazar cualquier tipo teoría. En definitiva, si existe la verdad y está en algún lugar, disfrutemos el camino hasta llegar a ella, si es que algún día llegamos. Y si no existe, disfrutemos el camino igualmente…

One response to “¿QUÉ DEMONIOS ES LA VERDAD? PARTE II

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s